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La Coctelera

UNICORNIO.... Seres Mitológicos

A medio camino entre la realidad y el mito, el Unicornio se ha perpetuado

en el imaginario popular desde los oscuros inicios de la humanidad.

Tal vez jamás sabremos si verdaderamente existió o si es sencillamente

un ser mitológico nacido de la fantasía artística, literaria y folklórica.

El Cuerno del Unicornio

El Cuerno del Unicornio

El unicornio es también representación de los dos sexos en uno. Su cuerno simboliza el sexo masculino, es un símbolo fálico asociado al hombre, pero a la vez muchas veces el cuerno del unicornio se representa en espiral, un símbolo femenino que recuerda al sexo de la mujer, y también se asocia con el agua (por similitud con las caracolas de mar, posiblemente). Mientras que el fuego y el aire son elementos asociados a lo masculino, la tierra y el agua conllevan una carga femenina. Así, aúna en el propio cuerno la masculinidad y la feminidad.

El cuerno del unicornio es el recipiente de su magia y de sus pensamientos y experiencias. Del mismo modo, en él se encuentra un extraño sentido, similar a lo que nosotros llamaríamos "sexto sentido", o una poderosa intuición, que le lleva a brillar ante el peligro. Además, hay animales que lo presentan más liso o con rugosas espirales. Si tiene las espirales muy marcadas, es un animal viejo, que ha acumulado gran cantidad de conocimientos, vida, sensaciones. Si el cuerno está liso, casi intacto, es un unicornio recién nacido o con pocos días. En realidad en esto no es muy distinto de nosotras, las personas, que también con el paso de los años las huellas de lo vivido se dejan ver en nuestro rostro como pequeñas arrugas...

Pegasos

PEGASOS

Según la mitología griega, Pegaso era un caballo mágico y alado, hijo de Poseidón, dios del mar y de la gorgona Medusa. Esta fantástica criatura veloz y rápida como el viento, nació del cuello de Medusa después de ser vencida y muerta por el héroe Perseo, quien le cortó la cabeza.


Poco después de su nacimiento, el mágico corcel golpeó con una coz el suelo del monte Helicón y en el acto empezó a fluir un manantial, después consagrado a las Musas y que, según se cree, es la fuente de la inspiración poética
.

Unicornios... ¿Un mito?

UNICORNIOS

A medio camino entre la realidad y el mito,

el Unicornio se ha perpetuado

en el imaginario popular

desde los oscuros inicios de la humanidad.

Tal vez jamás sabremos

si verdaderamente existió

o si es sencillamente

un ser mitológico

nacido de la fantasía artística,

literaria y folklórica.

Unicornios y Leyendas

UNICORNIOS

Se cuenta que son seres solitarios,

que viven apartados

y a los que el resto de los animales respeta.

Se dice también que no se dejan ver

más que por los puros de corazón,

y que entre ellos, solo los más puros,

los hechos de bondad y ternura,

solo esos pueden tocarlos.

Las leyendas cuentan que los Unicornios,

tan hermosos,

tan sabios,

tan majestuosos,

tenían un punto débil (o no tanto, tal vez...)

Siendo amantes de la belleza,

a veces se dejaban llevar

y cambiaban su libertad por el cariño

y los cuidados de alguna dama hermosa,

convirtiéndose casi en un animal doméstico

que acudía a visitarla a la misma hora a su jardín.

Por eso son frecuentes las imágenes

que les retratan cerca de doncellas,

dejándose cuidar por ellas.

Pegaso y la inspiración poética

Pegaso

Según la mitología griega,

Pegaso era un caballo mágico

y alado, hijo de Poseidón,

Dios del Mar y de Medusa.

La leyenda afirma

que esta criatura,

bella y veloz

nació del cuello

de su madre Medusa,

cuando Perseo le cortó la cabeza.

Al poco de nacer,

Pegaso consiguió

con una sola coz

al golpear el suelo,

hacer fluir un manantial

en el Monte Hericón.

El manantial se consagró

a las Musas

y por ello se creé

que es la Fuente

de la Inspiración poética.

Las Ninfas y su Poder

LAS NINFAS Y SU PODER

Los bailes y danzas típicas de

Ibiza y Formentera

recuerdan la ancestral creencia

en el poder mágico de las ninfas

que habitaban en las fuentes y manantiales,

a cuyas aguas los enfermos lanzaban,

provistos de una fe a toda prueba,

unas plaquitas de plata y plomo.

En ellas había grabadas oraciones,

con las que los dolientes impetraban su curación.

Y la fórmula que encabezaba esas plegarias

era siempre la misma:

Kantas Niskas, rogamus et deprecamus vos...

(sagradas ninfas, os rogamos y suplicamos...)

Las ninfas eran (y son) los espíritus

de la naturaleza del elemento agua,

aunque dichas deidades moraban

también en los bosques y las selvas.

Los sacerdotes griegos las invocaban

precisamente junto a las fuentes,

ofreciéndoles sacrificios y plegarias,

solicitándoles que hicieran caer la lluvia.

Una costumbre idéntica se conservó

hasta principios del siglo pasado en el País de Gales.

Ninfas del Agua

NINFAS DEL AGUA

Las ninfas de las aguas, o náyades,

poseían el exclusivo privilegio

de curar las dolencias.

A las cinco de la mañana,

cuando los griegos acostumbraban

a tomar sus baños,

era para ellos 'la hora de las ninfas'.

Los romanos, por su parte,

les erigieron monumentos

en las cercanías de fuentes termales,

balnearios y baños,

haciéndoles asimismo

ofrendas y dedicándoles

inscripciones votivas.