NINFAS DEL AGUA

Las ninfas de las aguas, o náyades,

poseían el exclusivo privilegio

de curar las dolencias.

A las cinco de la mañana,

cuando los griegos acostumbraban

a tomar sus baños,

era para ellos 'la hora de las ninfas'.

Los romanos, por su parte,

les erigieron monumentos

en las cercanías de fuentes termales,

balnearios y baños,

haciéndoles asimismo

ofrendas y dedicándoles

inscripciones votivas.